Fuente original: http://www.eduglobal.cl/2016/10/26/colegios-desarrollaron-proyectos-de-innovacion-para-mejorar-la-calidad/

Proyecto del CIAE y MMC Consultores tuvo como objetivo diagnosticar y promover capacidades organizacionales de innovación y colaboración al interior de establecimientos educativos.
No toda la innovación debe ser tecnológica, todas las personas de una organización pueden innovar y la innovación no necesariamente debe ser altamente disruptiva, sino que puede una herramienta para mejora continua.

Bajo esos conceptos, colegios de la Región Metropolitana trabajaron por más de un año, acompañados por un equipo del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la U. de Chile y de MMC Consultores, para promover e instalar procesos de innovación al interior de sus comunidades.

El proyecto, titulado “Podemos Innovar” financiado por CORFO, se desarrolló por dos años y tuvo como objetivo mejorar la calidad de la educación, pero bajo un concepto de calidad definido por los propios establecimientos.

La primera parte del proyecto consistió en aplicar una encuesta diagnóstica donde participaron establecimientos de todo el país y que levantó las condiciones que existen para innovar en los establecimientos.

El diagnóstico evidenció los principales problemas para impulsar la innovación en los establecimientos educacionales, como la falta de tiempo, la falta de incentivos para innovar, la ausencia de un reconocimiento hacia los educadores que promueven y lideran nuevas ideas y, como consecuencia de lo anterior, la falta de liderazgos de innovación que promuevan nuevas formas de ver las cosas.

En base al diagnóstico, en la segunda parte del proyecto se seleccionaron cinco escuelas para ser acompañadas en el proceso de instalación de capacidades de innovación.

El proyecto se centró en un enfoque organizacional de la innovación: ¿Cómo la colaboración entre los distintos actores educacionales puede generar soluciones creativas e innovadoras? “Esto significa que los procesos innovadores que realizaron los colegios involucraron a toda la comunidad: profesores, paradocentes, unidades técnico pedagógicas, sostenedores, estudiantes y apoderados”, explica Patricio Rodríguez, investigador del CIAE y director de Podemos Innovar.

Cinco etapas

Los colegios acompañados pasaron por cinco etapas: instalación de comités de innovación al interior de sus propias comunidades, generación de ideas, selección de las ideas recogidas y su potenciamiento, para lo cual Podemos Innovar apoyó a los colegios para que las ideas se transformaran en proyectos. La quinta etapa consistió en la ejecución de los proyectos.

El Colegio Adventista Buenaventura, de Lo Espejo, se propuso como foco de innovación aumentar la motivación laboral y la confianza de los docentes. Para ello, se recogieron 57 ideas, las que fueron evaluadas por el Comité de Innovación en conjunto con el equipo de trabajo.

Después de un proceso de análisis, la comunidad decidió trabajar la idea de mejorar el espacio de trabajo, poniendo el foco en mejorar la sala de profesores. “Al comienzo pensábamos que la innovación tenía que ver con procesos científicos, con muchos recursos involucrados y que requería de mucho tiempo y alta creatividad. En el proceso descubrimos que esos son mitos. También descubrimos talentos nuevos y nos propusimos como meta sistematizar la cultura de la innovación”, dice Evelyn Alvarez, del colegio Buenaventura. Por ejemplo, ellos van a calendarizar las reuniones del comité con el propósito de desarrollar proyectos de innovación regularmente.

La Escuela Especial Bella Acuarela, de la comuna de Conchalí, fue otra de las seleccionadas. “Somos una escuela especial y preescolar, con libertad para crear y sin tantas presiones por resultados. Además, las características de los niños que atendemos –con diversos trastornos de lenguaje y sicosociales- nos obligan a generar una cultura innovadora. El proyecto nos sirvió para valorar nuestra cultura”, opina María Cecilia Henríquez, directivo de la escuela.

En la escuela Bella Acuarela, los objetivos fueron aumentar la asistencia promedio en período invernal, el grado de participación de apoderados en reuniones y en talleres de formación y aumentar la matrícula. Por ello, después de recopilar las ideas, se decidió crear un boletín informativo para los apoderados con información de asistencia; y crear un huerto medicinal para complementar la salud preventiva en los niños. Para aumentar la matrícula, lanzaron una campaña en jardines infantiles de la comuna para detectar niños con trastornos.

Como primera experiencia, levantamos aprendizajes muy importantes para gestionar la innovación en colegios. Hoy día la innovación en educación está muy ligada a tecnología y transferencia hacia las comunidades por parte de actores externos. Pero la innovación también requiere desarrollar comunidades educativas comprometidas como generar nuevas ideas e implementar nuevos proyectos. Esperamos que el 2017 se sumen nuevos actores a esta iniciativa” indica José Manuel Morales, co-director del proyecto de MMC Consultores.